Requisitos

¿Qué requisitos tengo que tener en cuenta?

REQUISITOS GENERALES

a) Ser español o nacional de alguno de los demás Estados miembros de la Unión Europea o nacional de algún Estado al que sea de aplicación la Directiva 2004/38/CE del Parlamento Europeo sobre libre circulación de trabajadores y la norma que se dicte para su incorporación al ordenamiento jurídico español.

b) Tener cumplidos dieciocho años y no haber alcanzado la edad establecida, con carácter general, para la jubilación.

c) No padecer enfermedad ni estar afectado por limitación física o psíquica incompatible con el desempeño de las funciones correspondientes al cuerpo y especialidad a que se opta.

d) No haber sido separado, mediante expediente disciplinario, del servicio de cualquiera de las Administraciones públicas, ni hallarse inhabilitado para el ejercicio de funciones públicas. Los aspirantes cuya nacionalidad no sea la española deberán acreditar, igualmente, no estar sometidos a sanción disciplinaria o condena penal que impida, en su Estado, el acceso a la función pública.

e) No ser funcionario de carrera en prácticas o estar pendiente del correspondiente nombramiento como funcionario de carrera del mismo cuerpo al que se refiera la convocatoria, salvo que se concurra a los procedimientos para la adquisición de nuevas especialidades a que se refiere el Título V de este Reglamento.

f) Acreditar, en su caso, el conocimiento de la lengua cooficial de la Comunidad Autónoma convocante, de acuerdo con su normativa.

Asimismo, de acuerdo con lo que se establece en el artículo 16 del Nuevo Reglamento de ingreso (BOE n.º 53, de 2 marzo de 2007), las convocatorias podrán determinar la forma en que, los aspirantes que no posean la nacionalidad española, deban acreditar un conocimiento adecuado del castellano y, en su caso, del idioma propio cooficial.

REQUISITOS ESPECÍFICOS

Para el ingreso en el Cuerpo de Maestros: estar en posesión del título de Maestro o el título de Grado correspondiente.

Pruebas

¿Qué pruebas tengo que hacer?

FASE DE OPOSICIÓN:

a) En la fase de oposición de los procedimientos selectivos se tendrá en cuenta la posesión de los conocimientos específicos de la especialidad docente a la que se opta, la aptitud pedagógica y el dominio de las técnicas necesarias para el ejercicio docente.

b) Las pruebas se convocarán, según corresponda, de acuerdo con las especialidades docentes y guardarán relación con los temarios en los términos establecidos para cada una de ellas.

c) El orden en que deban desarrollarse las pruebas y sus partes o ejercicios, así como su duración será determinado por las Administraciones educativas en sus respectivas convocatorias.

Temarios

Previa consulta con las Comunidades Autónomas, reglamentariamente se aprobarán los temarios definitivos que correspondan para los diferentes cuerpos y especialidades.

Carácter de las pruebas

a) Cada una de las pruebas de la fase de oposición tendrá carácter eliminatorio.

b) Todas las pruebas de las especialidades de idiomas modernos en los Cuerpos de Maestros, de Profesores de Enseñanza Secundaria, y de Profesores de Escuelas Oficiales de Idiomas se desarrollarán en el idioma correspondiente.

c) En todas las especialidades que incluyan habilidades instrumentales o técnicas, estas habilidades deberán ser evaluadas en alguna de las pruebas.

Pruebas de la Fase de Oposición

En los procedimientos de ingreso a los cuerpos de funcionarios docentes la fase de oposición constará de dos pruebas que se ajustarán a lo que se indica a continuación:

a) Una prueba, que tendrá por objeto la demostración de los conocimientos específicos de la especialidad docente a la que se opta, y que constará de dos partes que serán valoradas conjuntamente:

Parte A: En todas las especialidades, las Administraciones educativas convocantes incluirán una prueba práctica que permita comprobar que los candidatos poseen la formación científica y el dominio de las habilidades técnicas correspondientes a la especialidad a la que opte. En el caso de especialidades propias de las Enseñanzas Artísticas que atienden exclusivamente las enseñanzas artísticas superiores, en esta prueba práctica se deberá acreditar, además, la formación y capacidad de tutela en las investigaciones propias de las Enseñanzas Artísticas.

Parte B: Esta parte consistirá en el desarrollo por escrito de un tema elegido por el aspirante de entre un número de temas, extraídos al azar por el tribunal, proporcional al número total de temas del temario de cada especialidad, atendiendo a los siguientes criterios:

• En aquellas especialidades que tengan un número no superior a 25 temas, deberá elegirse entre dos temas.

• En aquellas especialidades que tengan un número superior a 25 temas e inferior a 51, deberá elegirse entre tres temas.

• En aquellas especialidades que tengan un número superior a 50 temas, deberá elegirse entre cuatro temas.

Esta prueba se valorará de cero a diez puntos. Cada una de las dos partes de las que consta deberá suponer como mínimo tres puntos de los diez que comprenderá la valoración total de esta prueba.

Para su superación, los aspirantes deberán alcanzar una puntuación mínima igual o superior a cinco puntos, siendo ésta el resultado de sumar las puntuaciones correspondientes a las dos partes. A estos efectos la puntuación obtenida en cada una de las partes deberá ser igual o superior al 25 por 100 de la puntuación asignada a las mismas.

b) Otra prueba, que tendrá por objeto la comprobación de la aptitud pedagógica del aspirante y su dominio de las técnicas necesarias para el ejercicio docente, y que consistirá en la presentación de una programación didáctica y en la preparación y exposición oral de una unidad didáctica:

• Presentación de una programación didáctica. La programación didáctica hará referencia al currículo de un área, materia o módulo relacionados con la especialidad por la que se participa, en la que deberá especificarse los objetivos, contenidos, criterios de evaluación y metodología, así como a la atención al alumnado con necesidad específica de apoyo educativo. Esta programación se corresponderá con un curso escolar de uno de los niveles o etapas educativas en el que el profesorado de esa especialidad tenga atribuida competencia docente para impartirlo y en el caso de los aspirantes a ingreso en el Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria, podrá estar referida a la etapa de la educación secundaria obligatoria, al bachillerato o a los ciclos formativos de formación profesional. La programación elaborada por el aspirante, de acuerdo con los términos que fijen las respectivas convocatorias, deberá presentarse y ser defendida ante el tribunal en el momento que establezca la Administración educativa convocante.

• Preparación y exposición de una unidad didáctica.–La preparación y exposición oral, ante el tribunal, de una unidad didáctica podrá estar relacionada con la programación presentada por el aspirante o elaborada a partir del temario oficial de la especialidad. En el primer caso, el aspirante elegirá el contenido de la unidad didáctica de entre tres extraídas al azar por él mismo, de su propia programación.

En el segundo caso, el aspirante elegirá el contenido de la unidad didáctica de un tema de entre tres extraídos al azar por él mismo, del temario oficial de la especialidad. En la elaboración de la citada unidad didáctica deberán concretarse los objetivos de aprendizaje que se persiguen con ella, sus contenidos, las actividades de enseñanza y aprendizaje que se van a plantear en el aula y sus procedimientos de evaluación. En las especialidades propias de la formación profesional específica tanto del Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria como del de Profesores Técnicos de Formación Profesional, la unidad didáctica podrá referirse a unidades de trabajo debiendo relacionarse con las capacidades terminales asociadas a las correspondientes unidades de competencia propias del perfil profesional de que se trate.

En las especialidades de Psicología y Pedagogía del Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria y en la de Servicios a la Comunidad del Cuerpo de Profesores Técnicos de Formación Profesional, los aspirantes podrán optar por desarrollar un programa de intervención en un centro escolar o en un equipo de orientación educativa y psicopedagógica.

Para la preparación y exposición de la unidad didáctica el aspirante podrá utilizar el material auxiliar que considere oportuno y que deberá aportar él mismo, así como un guión o equivalente que deberá ser entregado al tribunal al término de aquella.

Esta prueba se valorará globalmente de cero a diez puntos, debiendo alcanzar el aspirante, para su superación, una puntuación igual o superior a cinco puntos.

Calificaciones

Las calificaciones de las pruebas se expresarán en números de cero a diez. En ellas será necesario haber obtenido una puntuación igual o superior a cinco puntos para poder acceder a la prueba siguiente o, en el caso de la última prueba, para proceder a la valoración de la fase de concurso.

FASE DE CONCURSO:

Méritos

a) En la fase de concurso se valorarán, en la forma que establezcan las convocatorias, los méritos de los aspirantes; entre otros figurarán la formación académica y la experiencia docente previa. En todo caso, los baremos de las convocatorias deberán respetar las especificaciones básicas y estructura que se recogen en el Anexo I* de este Reglamento.

b) La calificación de la fase de concurso se aplicará únicamente a los aspirantes que hayan superado la fase de oposición.

* ANEXO I. Especificaciones a las que deben ajustarse los baremos de méritos para el ingreso a los Cuerpos de Maestros, Profesores de Enseñanza Secundaria, Profesores Técnicos de Formación Profesional, Profesores de Escuelas Oficiales de Idiomas, Catedráticos y Profesores de Música y Artes Escénicas y Profesores y Maestros de Taller de Artes Plásticas y Diseño.

Los baremos que fijen las convocatorias para la fase de concurso se estructurarán en los tres bloques que se indican a continuación. Las puntuaciones máximas que pueden obtenerse en cada uno de estos bloques serán las siguientes:

• Experiencia previa: Máximo cinco puntos.

• Formación académica: Máximo cinco puntos.

• Otros méritos: Máximo dos puntos.

Los aspirantes no podrán alcanzar más de 10 puntos por la valoración de sus méritos.

Consejos generales

Consejos generales de preparación

Nos estamos preparando para aprobar un concurso-oposición y optar a trabajar como funcionarios de la administración educativa, y hay que tener algo muy presente: “unas oposiciones no son lo mismo que unos exámenes de asignatura o curso donde sólo basta con sacar un 5 para aprobar”. Se trata de competir con otros opositores para unas determinadas plazas a las cuales sólo optarán las mejores “notas”.

Por todo esto el factor y la preparación psicológica son fundamentales, y nadie puede hacerlo por nosotros. Haciendo uso de la frase “el que algo quiere algo le cuesta”, hemos de plantearnos seriamente: ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar?, ¿qué estamos dispuestos a hacer para prepararnos?, ¿con qué grado de compromiso, disponibilidad?

Hemos de poner toda nuestra voluntad en el deseo de opositar y en prepararnos muy bien para ello, usando todos los medios necesarios.

Es fundamental una buena motivación y un adecuado enfoque, bien interiorizados y asimilados desde el propio convencimiento, ya que así encontraremos y mantendremos en el tiempo la necesaria “energía” y la suficiente voluntad para orientarnos y llegar a nuestra meta de conseguir una preparación óptima que nos ofrezca el máximo de posibilidades para superar las oposiciones. Hemos de tener claro que no basta con estudiar; el objetivo es saber, dominar, ser un experto, estar entre los mejores…

Esta tarea nos exige mucho “estudio”, un gran esfuerzo y sacrificio en el cual nos implicaremos mejor y más activamente y podremos facilitar si, además de elevar el autoconcepto y la voluntad, adoptamos algunas estrategias, hábitos, técnicas… que mejoren el rendimiento y animen al esfuerzo, tales como:

Crear hábitos de estudio

Trabajar todos los días, aproximadamente el mismo tiempo y a las mismas horas, en el mismo sitio o habitación (lo cual no ha de impedir aprovechar otros ratos u otros sitios), con el suficiente material y con el trabajo programado con anterioridad y las ideas claras.

Trabajar sobre objetivos concretos

No sólo sobre el gran objetivo de aprobar las oposiciones, sino otros más cortos y concretos como conseguir esquematizar algunos temas en un tiempo predeterminado, saber elaborar organigramas, mapas conceptuales de los temas, saber resolver supuestos prácticos, dominar las materias, hacer exposiciones orales, etc.

Otorgarse premios o satisfacciones una vez alcanzados esos objetivos concretos

Programar y controlar el tiempo

Hemos de disponer con antelación el tiempo necesario para evitar lagunas o temas sin saber, etc. Es preciso planificar, programar por escrito, de manera realista, equilibrada, flexible, personal…, este tiempo a largo plazo, distribuyéndolo y concretándolo en planes a corto plazo (semanales, quincenales…) y en estos tiempos a corto plazo organizar, priorizar las tareas y los objetivos más concretos, de manera secuenciada, lógica y estratégica, concretándolos, por último, en la programación diaria.

Esto nos permitirá afianzar los hábitos de estudio y de trabajo intelectual, controlar y readaptar la preparación, racionalizar el tiempo y la energía y evitar pérdidas.

Un tiempo diario apropiado sería de ocho a diez horas distribuidas en cuatro sesiones de dos horas a dos horas y media (por aquello de la curva del rendimiento), con pequeños descansos entre ellas, salvo comidas. En cuanto a si por la mañana, por la tarde, por la noche…, cada opositor tiene sus hábitos y su experiencia, lo cual le indicará los momentos más oportunos.

Nunca levantarse de una sesión de trabajo sin recapitular lo que se ha hecho, organizarlo y dejar muy claro y bien previsto por dónde seguiremos en la siguiente sesión. Esto nos evitará pérdidas de tiempo innecesarias y sobre todo desorientaciones.

Hacernos de unos buenos temarios, fundamentales para centrar el estudio, elaborarlos o reelaborarlos nosotros mismos y utilizar documentación e informaciones auxiliares (libros de especialidad, libros especializados, diccionarios, normativas, revistas y publicaciones, cuestiones, supuestos prácticos resueltos, comentarios de texto, propuestas didácticas, etc.)

Dominar y emplear técnicas “activas” de estudio o trabajo

• Subrayado de palabras clave, ideas principales, secundarias… (utilizando diversos colores, haciendo anotaciones al margen…)

• Esquematización (esquemas de llaves, numéricos…). Organigramas, mapas conceptuales…

• Gráficos, diagramas y dibujos

• Resúmenes

• Búsqueda de informaciones, consultas de bibliotecas…

• Grabación en audio de los temas, audición posterior…

• Hacer exposiciones orales propias, grabarlas, volverlas a oír…

• Plantearse y resolver cuestiones, problemáticas, propuestas didácticas…

Cada cual tiene sus truquillos, sus propias técnicas de estudio y trabajo, pero éstas han de ser mejoradas, rentables y activas.

Evitar distracciones o elementos que alteren la atención-concentración

Necesitamos una habitación o espacio aislado de interferencias, ruidos, conversaciones, T.V., radio, teléfono… Si disponemos de ordenador, ¡ojo con los juegos y las pérdidas de tiempo con la máquina!

De ser posible, reunirnos con otras personas que se estén preparando para intercambiar ideas, experiencias…

Realizar “aprendizajes significativos” y de memorización comprensiva

La memorización repetitiva no es válida para grandes cantidades de informaciones, datos… y además perdura poco en el tiempo. Hemos de entender y comprender bien los conceptos, ideas, informaciones…, dándoles una estructura lógica, diferenciando las ideas principales de las secundarias, relacionando y asociando los nuevos conocimientos con los que ya teníamos, buscándoles utilidad práctica para nuestro trabajo en los centros, etc.

Realizar ejercicios de “recuerdo”, repaso, exposición, recitado… que combatan el olvido

• Buscar la funcionalidad de estos aprendizajes, teniendo como meta no el “estudiar” sino el “saber”. Esto evitará en buena medida el azar, la suerte. Cuanto más sepamos mejores y más rápidos aprendizajes nuevos adquiriremos, más y mejores “herramientas y recursos” tendremos; y no sólo para aprobar las oposiciones sino también para el posterior desempeño de trabajo y de labor educativa; e incluso, aunque no superemos las oposiciones esta vez, el saber quedará para otras ocasiones y situaciones y, sobre todo, para nosotros mismos.

• Hacer prácticas reales sobre los temas, pruebas, tiempos… para lo cual nos ayudará bastante conocer las pruebas de años anteriores, hablar con personas que las pasaron, etc.